Nutrición evolutiva en perros y gatos | Barf Canarias

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María Jesús Rodríguez López
· 06 Aug 2026 · 10 min de lectura
Nutrición evolutiva en perros y gatos | Barf Canarias

 

Nutrición evolutiva en perros y gatos: entender su origen para alimentarlos mejor

La nutrición evolutiva estudia cómo la alimentación disponible durante miles o millones de años influyó en la anatomía, la fisiología y las necesidades nutricionales de perros y gatos.

No pretende convertir a nuestros animales en lobos ni copiar literalmente la naturaleza. Nos ayuda a entender para qué tipo de alimentos está preparado su organismo y a elegir su alimentación actual con más criterio.

Durante años nos han enseñado a escoger la comida de perros y gatos mirando principalmente un envase: porcentajes, ingredientes destacados, reclamos publicitarios y palabras como premium, natural o veterinario.

Pero antes de preguntar qué marca comprar, conviene hacerse una pregunta más básica:

¿Para qué tipo de alimentación está preparado el organismo de un perro o un gato?

La respuesta no nos proporciona una receta universal, pero sí un punto de partida bastante más útil que el diseño de un saco.

Qué es la nutrición evolutiva

Cuando una especie vive durante un periodo evolutivo muy largo en unas condiciones determinadas, su organismo desarrolla mecanismos para aprovechar los alimentos disponibles en ese entorno.

Su aparato digestivo, metabolismo, dentición, comportamiento alimentario y capacidad para utilizar determinados nutrientes no aparecen por casualidad. Son el resultado de una adaptación progresiva.

Esto no significa que un animal solo pueda consumir exactamente lo que comían sus antepasados. Los perros y gatos actuales no viven como animales salvajes, ni tienen que hacerlo.

Significa que conocer su historia alimentaria nos ayuda a distinguir entre:

  • Lo que un animal puede comer.

  • Lo que puede tolerar.

  • Lo que puede aprovechar.

  • Lo que realmente necesita.

  • Lo que resulta más coherente para alimentarlo habitualmente.

Porque tolerar un alimento no significa necesariamente que sea la mejor base posible de la dieta.

Evolución alimentaria del perro

El perro doméstico comparte gran parte de su información genética con el lobo, pero no es simplemente un lobo viviendo en una casa.

Durante su acercamiento a los asentamientos humanos, los antepasados del perro dejaron de depender exclusivamente de la caza. Comenzaron a aprovechar restos, carroña, huesos, vísceras, heces, pequeños animales y parte de la materia vegetal disponible alrededor de los campamentos.

Esa convivencia favoreció a los individuos menos temerosos y con mayor capacidad para sobrevivir cerca de nosotros. Con el tiempo aparecieron cambios de comportamiento y determinadas adaptaciones relacionadas con el aprovechamiento de diferentes alimentos.

Por eso el perro actual posee una flexibilidad alimentaria considerable. Puede utilizar proteínas, grasas y también cantidades variables de carbohidratos.

Pero esa adaptación no elimina su base carnívora.

Su capacidad para digerir almidón no convierte automáticamente una dieta rica en almidón en la opción más adecuada. Demuestra que el perro dispone de herramientas para aprovecharlo.

La pregunta correcta no es:

¿Puede un perro comer carbohidratos?

Sí, puede.

La pregunta útil es:

¿Qué cantidad tiene sentido dentro de su alimentación, con qué finalidad y qué otros nutrientes está desplazando?

No es lo mismo utilizar una proporción moderada de carbohidratos dentro de una receta bien formulada que construir casi toda la dieta alrededor de ellos porque son ingredientes cómodos o económicamente rentables.

Evolución alimentaria del gato

En el gato la historia es diferente y debe analizarse por separado.

El gato doméstico procede del gato salvaje africano, un cazador adaptado a ambientes secos que obtenía gran parte del agua a través de sus presas. Su alimentación se basaba fundamentalmente en pequeños mamíferos, aves, reptiles e insectos.

Su metabolismo conserva una dependencia mucho mayor de los nutrientes procedentes de tejidos animales. El gato es un carnívoro obligado.

Esto influye, entre otras cosas, en:

  • Su elevada necesidad de proteína.

  • Su utilización constante de aminoácidos para producir energía.

  • Su necesidad de determinados nutrientes presentes naturalmente en tejidos animales.

  • Su menor impulso de beber agua.

  • La importancia de la humedad alimentaria.

  • Su limitada adaptación a dietas construidas alrededor de ingredientes vegetales.

Un gato puede ingerir carbohidratos y aprovechar una parte de ellos. Pero esa capacidad no cambia su naturaleza metabólica ni convierte una dieta seca y rica en almidón en la opción más coherente para todos los gatos.

Por eso rechazamos tratar al gato como si fuera un perro pequeño. Sus necesidades y su estrategia nutricional deben evaluarse de forma independiente.

Diferencias nutricionales entre perros y gatos

Perros y gatos pueden convivir en la misma casa, pero no deben recibir automáticamente el mismo planteamiento nutricional.

El perro presenta una mayor flexibilidad alimentaria. El gato mantiene una dependencia mucho más estricta de los nutrientes de origen animal.

Esto afecta a la elección de proteínas, grasas, humedad, carbohidratos y determinados nutrientes esenciales.

Una dieta que puede funcionar correctamente en un perro no tiene por qué ser adecuada para un gato. Tampoco debemos valorar un alimento únicamente por el porcentaje total de proteína: importa su procedencia, calidad, digestibilidad y capacidad para cubrir las necesidades de la especie.

Separar correctamente perros y gatos no es complicar la nutrición. Es dejar de simplificarla demasiado.

¿La domesticación cambió completamente sus necesidades?

La domesticación produjo cambios importantes, especialmente en el comportamiento del perro y en su capacidad para convivir y alimentarse cerca de los humanos.

Sin embargo, el alimento comercial moderno ocupa una fracción mínima de la historia evolutiva de perros y gatos.

Los primeros alimentos procesados no aparecieron hace millones de años, sino hace relativamente poco. Por eso resulta difícil sostener que unas pocas décadas de consumo hayan transformado por completo su fisiología o sus necesidades fundamentales.

Esto tampoco significa que todos los alimentos procesados sean malos.

En Barf Canarias no trabajamos con consignas sencillas.

Existen alimentos comerciales bien formulados, materias primas de calidades muy diferentes y procesos de elaboración que no tienen nada que ver entre sí. También existen dietas caseras consideradas “naturales” que están mal planteadas, desequilibradas o pueden resultar peligrosas.

Natural no significa automáticamente completo. Procesado no significa automáticamente malo.

Lo importante es analizar:

  • La formulación.

  • Las materias primas.

  • El proceso de elaboración.

  • La cantidad de proteína y su procedencia.

  • El tipo y la cantidad de grasa.

  • La humedad.

  • La presencia de nutrientes esenciales.

  • La digestibilidad.

  • El equilibrio mineral.

  • La adecuación al animal concreto.

Dieta ancestral no significa copiar una presa

La nutrición evolutiva nos ofrece una referencia, no una receta universal.

Un perro que vive con una familia no tiene la misma actividad, disponibilidad de alimento ni gasto energético que un cánido salvaje. Tampoco queremos reproducir periodos de hambre, consumo de restos deteriorados, parasitismo, lesiones o una vida condicionada por la supervivencia.

No buscamos imitar la naturaleza en todo.

Buscamos comprender qué enseñanzas pueden ayudarnos a alimentar mejor en las condiciones actuales.

Una alimentación coherente con la especie puede adoptar diferentes formatos:

  • Alimentación cruda completa.

  • Comida natural cocinada correctamente formulada.

  • Alimentación húmeda de calidad.

  • Determinados alimentos deshidratados o procesados bien planteados.

  • Estrategias mixtas diseñadas con sentido.

La elección no debe basarse en una guerra entre etiquetas. Debe depender del animal, la familia, la seguridad, el presupuesto, la capacidad de organización y la calidad real de cada producto.

Proteínas, grasas y carbohidratos

La alimentación de los antepasados del perro obtenía gran parte de su energía de proteínas y grasas. Los carbohidratos solubles tenían una presencia considerablemente menor que en muchos alimentos comerciales actuales.

Esto nos obliga a leer las etiquetas de otra manera.

Un alimento puede anunciar carne como primer ingrediente y, sin embargo, reunir una cantidad elevada de almidón procedente de varios ingredientes diferentes. También puede presentar un porcentaje de proteína aparentemente correcto sin explicar claramente su procedencia o calidad.

No creemos que todos los perros necesiten exactamente el mismo reparto de nutrientes. Tampoco defendemos eliminar los carbohidratos por sistema.

Defendemos algo más sensato:

Que su presencia tenga una función nutricional y no sea únicamente una forma barata de fabricar el producto.

La cantidad adecuada dependerá del tipo de alimentación, la actividad, la tolerancia digestiva, el estado corporal y las necesidades individuales.

En el gato, su condición de carnívoro obligado exige todavía más cuidado. La proteína animal, determinados nutrientes esenciales y la humedad alimentaria ocupan un papel central que no debe diluirse detrás de reclamos publicitarios.

El problema actual suele ser el exceso

Durante la evolución, la disponibilidad de alimento no fue constante. Los periodos de abundancia alternaban con momentos de escasez.

El organismo desarrolló mecanismos eficaces para conservar, almacenar y reutilizar nutrientes. Esa capacidad ayudaba a sobrevivir cuando los recursos eran limitados.

Muchos animales domésticos se enfrentan actualmente al problema contrario:

  • Exceso de energía.

  • Raciones mal calculadas.

  • Premios que no se contabilizan.

  • Alimentos muy densos energéticamente.

  • Poca actividad.

  • Suplementos añadidos sin necesidad.

  • Nutrientes repetidos en varios productos diferentes.

En nutrición, más no siempre significa mejor.

Una carencia puede causar problemas, pero un exceso también. Por eso no recomendamos suplementos automáticamente ni añadimos ingredientes solo porque estén de moda.

Primero se revisa la alimentación. Después se identifica si existe una necesidad real. Solo entonces se decide si algo debe añadirse.

Qué alimentación elegir actualmente

La nutrición evolutiva no conduce a una única respuesta válida para todos.

Nos proporciona una serie de criterios para evaluar las diferentes opciones:

  1. Respetar las necesidades propias de la especie.

  2. Priorizar nutrientes de buena calidad.

  3. No confundir tolerancia con idoneidad.

  4. Evitar tanto las carencias como los excesos.

  5. Elegir una dieta completa y segura.

  6. Adaptarla al individuo y a las posibilidades reales de su familia.

Un perro sano puede funcionar bien con diferentes modelos de alimentación si están correctamente planteados.

Un gato necesita una estrategia mucho más condicionada por su naturaleza de carnívoro obligado y por la importancia de la proteína animal y la humedad.

Cuando existen patologías, medicación, analíticas alteradas, problemas de crecimiento o necesidades clínicas, una entrada de blog no puede decidir la dieta. Esos casos requieren valoración individual y, cuando corresponda, coordinación veterinaria.

El criterio de Barf Canarias

No trabajamos para convencerte de que compres una única marca ni para hacerte creer que existe un producto perfecto para todos.

Trabajamos con alimentación cruda, comida natural cocinada, alimentación húmeda y otras opciones porque las circunstancias de cada animal y de cada familia son diferentes.

Nuestro trabajo consiste en filtrar:

  • Qué producto está bien formulado.

  • Qué proceso nos parece coherente.

  • Qué información ofrece realmente la marca.

  • Para qué animales puede encajar.

  • Cuándo no sería nuestra primera opción.

  • Cuándo no debemos recomendar ningún producto sin estudiar antes el caso.

La nutrición evolutiva no es una moda ni una excusa para vender alimentación natural. Es una herramienta para comprender mejor al animal que tenemos delante.

Y entenderlo es el primer paso para dejar de elegir su comida por el diseño del envase.

Preguntas frecuentes sobre nutrición evolutiva

¿Nutrición evolutiva y dieta BARF son lo mismo?

No. La nutrición evolutiva es un marco para comprender cómo la historia alimentaria de una especie influyó en sus necesidades actuales. La dieta BARF es uno de los modelos de alimentación que puede intentar aplicar parte de esos principios.

Una dieta BARF mal formulada puede ser desequilibrada aunque utilice ingredientes naturales.

¿Un perro necesita comer igual que un lobo?

No. El perro no es un lobo doméstico ni vive en sus mismas condiciones. Comparte una base evolutiva y conserva características de origen carnívoro, pero también ha desarrollado adaptaciones relacionadas con la convivencia con los humanos.

La historia del lobo aporta información, pero no constituye una receta para alimentar a todos los perros.

¿Los perros pueden comer carbohidratos?

Sí. Los perros pueden digerir y utilizar carbohidratos. La cuestión relevante es su cantidad, procedencia, función dentro de la receta y los nutrientes que desplazan.

Que puedan aprovecharlos no significa que deban constituir siempre la parte principal de su alimentación.

¿Los gatos pueden seguir una alimentación rica en vegetales?

El gato es un carnívoro obligado y depende de nutrientes presentes naturalmente en tejidos animales. Los ingredientes vegetales no deberían desplazar la proteína animal, la grasa adecuada, la humedad ni sus nutrientes esenciales.

La alimentación del gato debe evaluarse específicamente y no copiarse del planteamiento de un perro.

¿Todo alimento natural es mejor que un alimento procesado?

No. Una dieta natural puede estar desequilibrada y un alimento procesado puede estar correctamente formulado.

El nombre del modelo no garantiza su calidad. Hay que estudiar ingredientes, formulación, proceso, equilibrio y adecuación al animal.

¿Necesito añadir suplementos?

No necesariamente. Los suplementos deben utilizarse cuando existe una necesidad concreta o cuando la formulación necesita corregirse.

Añadir suplementos sin revisar antes la dieta puede generar duplicidades y excesos. La comida debe evaluarse primero.


Contenido elaborado por Barf Canarias

Especialistas en alimentación natural y asesoramiento nutricional canino y felino. Nuestro contenido combina formación especializada, análisis de productos y experiencia práctica acompañando a familias y animales.

 

Última revisión: 6 de agosto de 2026.

Aviso: este contenido es educativo y no sustituye una valoración nutricional o veterinaria individual.

 

**Aviso:** este contenido es educativo y no sustituye una valoración nutricional o veterinaria individual.

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Dra. Maria Gonzalez

Veterinaria y nutricionista canina

Especialista en nutricion natural canina con mas de 10 anos de experiencia. Fundadora de BARF Canarias.

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